Cerca de la nave, y se nota
Salir hacia Boqueres desde Canastell es de los desplazamientos más cortos que hacemos. Eso facilita cuadrar la visita a la hora que te viene bien y, si al abrir el cajón aparece una sorpresa que pide otra pieza, volver con ella sin que la distancia sea un problema. Para nosotros, Boqueres es casi el patio de la nave.
Cuando nos llames, danos la dirección completa y, si puedes, compártenos la ubicación por WhatsApp. Fuera del casco urbano ayuda mucho a dar con la puerta correcta, sobre todo de noche, cuando las referencias que de día se ven claras desaparecen.
Casas con muchas ventanas
Si vives en una vivienda unifamiliar, lo normal es tener persianas de muchos tamaños: pequeñas en baños y dormitorios, grandes en el salón y alguna muy castigada por el sol de poniente. Cada una envejece a su ritmo, y es habitual que empiecen a fallar una detrás de otra: primero la cinta de una, luego las lamas de otra.
Por eso en estas casas proponemos a menudo una revisión completa: recorrer todas las persianas, cambiar las cintas raídas, ajustar topes y limpiar guías. Resulta más cómodo resolverlo en una sola visita que ir apagando averías sueltas, y te quedas con una idea clara de qué conviene vigilar.
Motor para los ventanales grandes
Las persianas de los ventanales, las que dan a la terraza o al jardín, son las que más cuesta subir con cinta, porque su paño pesa bastante más que el de una ventana corriente. Son también las primeras que conviene motorizar, con un pulsador junto a la puerta o un mando que las agrupe. Para las de los dormitorios, en cambio, una cinta en buen estado suele bastar.
Antes de montar el motor comprobamos que el paño corre bien por las guías, porque ninguna persiana atascada se arregla poniéndole fuerza. Si hay lamas dañadas o topes que faltan, lo resolvemos en la misma visita, y así el motor entra en una persiana sana.



